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Predicas cristianas

El Dios que Fortalece

Predica Cristiana para Jóvenes: El Dios que fortalece

Versículos:

Isaías 40:29 – Jueces 16:28

Introducción:

Ser cristiano es haber decidido cambiar de reino, nos hemos trasladado del reino de las tinieblas al reino de Jesucristo.

Hemos decidido cambiar de rey, para que exista un reino, donde una sola persona ejerza el poder, la pieza principal es el rey.

Por esta razón dice el dicho: a rey muerto, rey puesto.

En el reino de las tinieblas el autoproclamado rey se llama lucifer o satanás, en el reino de los cielos el rey de reyes se llama Jesucristo.

Todas las decisiones importantes en un reino pertenecen al rey, cuando estábamos bajo el reino tinieblas ignorando los propósitos de Dios para nosotros.

Ese rey, que nos gobernaba, había decidido quitarnos el derecho a la salvación, quitarnos el derecho de ser llamados hijos de Dios,
había decidido matar, hurtar, destruirnos.

Pero hemos tomado una decisión muy inteligente, trasladarnos de reino, cambiar de rey, ahora este rey llamado Jesús no ha decidido
quitarnos sino darnos una nueva, no ha decidido destruir sino construir, no decidió matar sino dar vida, no decidió entristecer sino dar gozo y alegría.

«Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría» (Salmos 30:11)

Y este rey no ha decidido desanimarnos y debilitarnos caernos, sino que
“da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas” (Isaías 40:29)

PUNTOS PRINCIPALES:

Dios fortaleció a sus siervos

¿Cuántos de los hombres del antiguo testamento en cierta época de su ministerio y servicio a Dios, estuvieron en esa condición? cansados, sin ninguna fuerza.

“más otros fueron atormentados, …
Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.
Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada;
anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;
de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes,
por las cuevas y por las cavernas de la tierra.” (Hebreos 11:35-38)

Pero no importaba su condición Dios siempre les daba nuevas fuerzas:

Personajes que Dios fortaleció

Caleb

Siendo un anciano de 85 años recordó las palabras que Dios dijo hace más de 45 años por medio de Moisés que le decía que le monte Hebrón seria suyo y de su descendencia:

“Eso pasó hace cuarenta y cinco años, y todo este tiempo que nuestro pueblo ha andado por el desierto,
Dios me ha protegido, tal como lo prometió. ¡Mírame! Ya tengo ochenta y cinco años,
pero estoy tan fuerte hoy como cuando Moisés me envió a explorar. ¡Y todavía puedo pelear!
Dame, pues, ahora este monte que Dios me prometió aquel día.” (Josué 14:10 -12) Versión TLA

En Hebrón habitaban los Anaceos que eran descendientes de Anac (raza de los gigantes) el pueblo pudo haber pensado que Caleb
debía retirarse de las batallas, que estaba loco o que era un soberbio al creer que podía conquistar ese monte.

Pero Caleb sentía que tenía las mismas fuerzas de su juventud, no estaba loco ni soberbio, sino que en él habitaba la fuerza del Dios que fortalece
y con esa fuerza pudo tomar ese monte y derrotar a los gigantes.

Aplicación:

Hermano que ya te encuentras en una edad donde dicen: ha paso tu oportunidad,
que ya deben reemplazarte, eso no es así, nunca va a ser demasiado tarde porque tenemos al Dios que fortalece.

José

Siendo joven (una etapa de la vida donde se dice que las tentaciones debilitan al joven y posteriormente cae en ellas) una mujer, físicamente hermosa,
porque las mujeres de los oficiales del faraón se dice que eran unas de las más bellas.

Esta mujer todos los días le proponía que se acostara con ella, pero José hacia caso omiso a esa propuesta.

Al ver a José tan decidido, la mujer cambio de estrategia y lo asió, lo tomo de su ropa para obligarlo a acostarse con ella y que cometiera pecado contra Dios.

José tuvo la fortaleza de salir corriendo ¿Cómo lo hizo? No era que a José no le gustaran las mujeres, no era que José era diferente a cualquier a cualquier hombre.

él pudo salir huyendo de la tentación por la fuerza que Dios da en medio de la tentación, por la fuerza que Dios da en medio de la prueba.

«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar» (1 Corintios 10:13)

Por esto los jóvenes no deben creer que tienen que caer, fatigarse y desfallecer, NO.

“os escribo a vosotros jóvenes porque sois fuertes” (1 Juan 2:14) ¿Por qué? Porque tenemos al Dios que fortalece.

Aplicación:

Así que joven, no descuide la oración, no descuide el alimentarse de la palabra la venida a los cultos, que allí es donde alimentamos nuestra alma,
donde fortalecemos nuestro espíritu porque tenemos al Dios que fortalece.

Los soldados fortalecidos, pero caídos

Pero no podemos ignorar otra realidad, y es que algunos soldados han caído, han manchado sus vestiduras, ¿razones? Pocas, desnutrición espiritual.

Siempre que dejamos de alimentarnos puede venir la muerte, como dice en hebreos: tu animo puede cansarse hasta desfallecer (Hebreos 12:3) y así manchar tus vestiduras.

Puede que en este mismo momento alguien haya venido manchado de pecado, apartado de la presencia de Dios, pero hay una buena noticia:

no importa lo que hayas hecho Dios puede levantarte de dónde has caído. (Isaías 40:29)

Sansón

Hombre conocido en la biblia por su abundante fuerza física, pero con una debilidad espiritual tremenda (dio su fuerza a las mujeres)

¿cuándo muestra la biblia que Sansón se humillaba delante del Señor? ¿cuándo buscaba de su presencia? Nunca. por eso tenía una vida fracasada en el pecado.

El ultimo pecado de Sanson fue con Dalila, le sacaron los ojos, sus fuerzas físicas se habían ido, puede ser ahora noche no veas nada espiritualmente hablando.

Sansón ya era el hazme reír de todos, era el juguete de los filisteos y todos se burlaban de él.

Aplicación:

Puede que en esta noche el enemigo se haya burlado de ti, que alguien te esté señalando y te esté diciendo perdedor.

Pero haz la oración de Sansón: “Dios fortaléceme” (Jueces 16:28) y así, caerán sobre ti nuevas fuerzas para que puedas derrotar el pecado y levantarte en el nombre de Jesús.

Conclusión:

¿Eres joven? ¿Eres anciano? ¿estas practicando el pecado? Dios te puede perdonar y fortalecer.