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Predicas cristianas

La actitud correcta al Alabar

 


Versículo:

Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.

Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los

muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron,

y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis:

De la boca de los niños y de los que maman

Perfeccionaste la alabanza?

Mateo 21:14-16


PUNTOS PRINCIPALES

Jesús en este versículo había acabado de hacer milagros, lo que provoco que unos muchachos alabaran a Dios.

La actitud correcta al Alabar es la de un niño

y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. 

Mateo 18:3-4

Jesús resalta la humillación de los niños y la pone como requisito para que alguien pueda alabar a Dios.

El ser humano por naturaleza no se humilla, nos gusta declararnos autosuficientes y no reconocer que dependemos de alguien superior. Podemos tener una actitud de adulto o de niño, un niño reconoce que depende de su padre

El niño es capaz de aprender la dependencia y por eso le hace caso al padre. El hijo que no hace caso recibe su castigo, y cuando somos niños no reclamamos derechos, sino que aprendemos a vivir en obediencia.

Los adultos son autosuficientes, un adulto puede pensar que no pende de nadie. Nosotros escogemos con que actitud nos presentamos ante Dios, como niños o como adultos.

Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas

Isaías 42:8

Dios no comparte su gloria con nadie y espera que la iglesia reconozca que él es el merecedor de la gloria.

La adoración y la alabanza es un instinto natural para aquel que ha sido impactado por el poder de Dios,

Lo que más nos ha impactado y nos anima a alabar a Dios es el perdón de nuestros pecados y la certeza de ser salvos.

Jesús produjo adoración y alabanza

Venid, adoremos y postrémonos;

Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

Salmos 95:6

La acción de arrodillarse implica muchas cosas, entre ellas reconocer la grandeza de quien tenemos adelante.

Calmar una tempestad no lo hace cualquiera, Jesús tenía la autoridad de calmar las aguas,

Los tripulantes de la barca también calmaron su miedo cuando Jesús hizo este milagro. ver: ¿Como Adorar a Dios?

Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Mateo 14:33

Ver la gloria de Dios produce respeto y humillación delante de Dios, aveces la falta de humildad es la falta de experiencias con Dios.


Alabar, una necesidad de los hijos de Dios

Los seres humanos se mueven por necesidad, si tienen hambre ¿adónde van? Si están enfermos ¿a quién acuden?

De igual modo, los que somos adoradores tenemos la necesidad de adorar sin importar la circunstancia.

Israel duro más de 400 años en esclavitud, y lo primero que hizo Moisés cuando fueron libres fue cantar.

Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron:

Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;

Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

Éxodo 15:1

Cuando experimentamos la gloria de Dios, no queda otra cosa sino cantar.

Somos libres para alabar

“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”

Juan 8:36

Jesucristo nos ha hecho libres, de lo contrario no habría razones para alabar, la alabanza es una expresión de gozo.

¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas

Santiago 5:13

Si estuviéramos en esclavitud no nos nacería alabar, tal como les paso a los que cayeron en esclavitud por los babilonios.

Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,

Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:

Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.

¿Cómo cantaremos cántico de Jehová

En tierra de extraños?

Salmos 137:4-5


Conclusión:

La alabanza esta precedida de la humillación y el reconocimiento, si nos hemos enaltecido pensado que lo que somos es por nuestras fuerzas,

reconozcamos en este momento que eso es falso y que dependemos de la mano de Dios, sin duda alabaremos con mas fervor y gozo.


Predicador: Eduardo Cuadros de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia (Ipuc)