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Predicas cristianas

¿Cómo reaccionar ante los problemas?

 


Versículo:

«porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”

2 Corintios 12:7-9

Introducción:

Dios tiene algo para cada uno de nosotros en las adversidades, en la actualidad hay diferentes tipos de adversidades.

Abandonos, infidelidad, problemas de salud o económicos… si no hemos pasados por adversidad debemos saber que

Cuando recibamos una adversidad, la gente se reciente con Dios, la iglesia, no entendiendo que la adversidad tiene un propósito definido en la vida.


Predicador Joe Rios de la iglesia del Señor Jesús en Houston




PUNTOS PRINCIPALES:

Los problemas producen:

Paciencia

“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia”

Romanos 5:3

“Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.” Romanos 12:12

Fortalecen la fe

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego,

sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”

1 Pedro 1:6

Aprender Obediencia

“Y aunque era Hijo, a través del sufrimiento aprendió lo que es la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que lo obedecen.”

Hebreos 5:8-9


¿Como reaccionar ante los problemas?

Las personas tienen dos maneras de reaccionar frente a las circunstancias adversas, carnal o espiritualmente.

Reaccionando en la carne

Enfrentar los problemas según la carne es usar las obras de la carne para tratar de solucionarlos.

Las obras de la carne son:

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os

amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”

Gálatas 5:19-21

Las personas que quieren solucionar sus problemas con iras, pleitos, celando a la otra persona, buscando brujería,

Hechizos, embriagándose para “olvidarse de sus problemas” e incluso atentando contra la vida de los demás, actúan conforme a la carne.

No dejes que tu carne te lleve a pecar, eso lo que producirá son más problemas, deja que Dios tome el control de tu vida.

Reaccionando en el Espíritu

Solucionar los problemas espiritualmente, se hace por medio de los frutos del Espíritu Santo

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”

Gálatas 5:22-23

Esperar en Dios, orar en el tiempo de aflicción y confiar en sus promesas sabiendo que él las va a cumplir es lo que debe hacer un cristiano en tiempos de adversidad.

  1. El amor para perdonar al que nos ofendió

Sin duda sin perdón no hay reconciliación, los problemas siempre implican a más de una persona.

Es necesario tener un corazón dispuesto a perdonar siempre, de esa manera se dará inicio a la solución del problema.

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;

más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”

Mateo 6:14-15


2. Gozo, nos mantendrá confiados y alegres en medio de la tribulación

Si tomamos una actitud de derrota en medio del problema, seguramente saldremos perjudicados y se hará más pesada la carga de lo que debería ser.

“Hazme oír gozo y alegría, y se recrearán los huesos que has abatido”

Salmos 51:8

  1. Paz en medio de la tormenta

Parece una contradicción encontrar paz en medio de un conflicto, pero Jesús nos aconseja que NO DEBEMOS TEMER.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”

Juan 16:33

Recordemos que tenemos al Dios de toda paz

“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.”

2 Tesalonicenses 3:16


  1. Paciencia, Dios actuara a su tiempo

Podemos tener el corazón dispuesto a perdonar, lleno de gozo y paz, pero si no sabemos esperar nos desesperamos.

El tiempo de Dios es diferente al nuestro, y puede demorar más de los que pensamos, o estar tan cerca que nos asombramos.

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”

1 Pedro 5:6

  1. Benignidad y bondad, siempre pensando en dar lo bueno

Una persona benigna es aquella que se caracteriza por mostrar buena voluntad, comprensión y simpatía hacia una persona o grupo.

Recordemos hacer el bien en los momentos difíciles

“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”

Romanos 12:17

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”

Mateo 7:12

  1. La fe, mucho que hablar sobre ella

Un capítulo (Hebreos 11) dedicado a los resultados que obtuvieron los hombres por medio de la fe, nos resume en un versículo la importancia de esta.

“que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,

apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros”

Hebreos 11:33-34

Por la fe, sin ver la victoria, sabemos que la recibiremos, y sin haber llegado, sabremos que vendrá.

  1. Mansedumbre, aceptemos que nos equivocamos.

La mansedumbre implica humildad y gentileza, estas cualidades debemos tenerlas para la solución de los problemas.

Es fácil culpar a los demás, no tomar una responsabilidad por lo sucedido genera que sea difícil solucionar las cosas.

No estamos en Cristo para ganar los pleitos sino para ser parte de la solución.

“El que encubre sus pecados no prosperará;

Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”

Proverbios 28:13

Reconozcamos que pecamos contra nuestro prójimo y de esa manera Dios nos bendecirá.

  1. Templanza, dominio propio

El dominio propio se refiere a la capacidad que tenemos de refrenar nuestros miembros para que no pequen.

“Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”

Santiago 3:2


Vida de Pablo, llena de vitorias y tribulaciones

La vida del apóstol Pablo es un modelo bíblico digno de imitar, nos enseña que la adversidad puede ser un puente para acercarte a Dios.

Si eres un hijo de Dios lavado con la sangre de Cristo, no hay circunstancia que no venga a ti sin el permiso de Dios.

“¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante;

azotes sin número; cárceles más; peligros de muerte muchas veces.

De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio;

una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;

en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi

nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;

en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;

y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.”

2 Corintios 11:23

Él era un hombre poderoso en Dios, el poder y la sabiduría que Dios deposito en él se debía al nivel espiritual que había alcanzado por medio de las tribulaciones.

Conclusión

Las tribulaciones vienen a nuestra vida para mejorarnos, para perfeccionarnos en el poder de Dios y de esa manera siempre recordar que dependemos de él.